Casa Memo

Icono de la sustentabilidad

Casa MeMo se encuentra implantada en un terreno en San Isidro, al norte de la provincia de Buenos Aires, la misma surgió con la premisa de una clienta apasionada por el paisajismo con fuerte convicción sobre la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente de realizar un proyecto en un lote entre medianeras reduciendo al máximo la pérdida de espacios verdes por la construcción de su vivienda.

Ante la solicitud, se decidió construir arquitectura y paisaje en forma simultánea. Los metros cuadrados de la huella del edificio vuelven en un jardín en tres dimensiones, vinculado a través del mismo todas las plantas de la arquitectura.

El diseño morfológico nace frente a la decisión de no desaprovechar metros cuadrados de suelo vegetal por un lado y de generar una entrada de luz mediante un patio al tratarse de un terreno entre medianeras. Frente a esta disposición se genera un juego topográfico, mediante un sistema de rampas verdes que conectan el nivel cero, con el primer piso y la cubierta, creando una continua terraza jardín.

MeMo es un proyecto arquitectónico donde el recorrido arquitectónico juega un rol decisivo, teniendo en cuenta al usuario habitual y ocasional, a los que se les brinda un espectáculo, no solo una imagen fija, sino una serie de imágenes que se solapan, y donde cada cuadro de la escena fue pensado.

El diseño se realizó con una impronta bioambiental, cuidando en el proyecto desde la ubicación en el terreno, su orientación, la morfología del volumen construido respecto del recorrido del sol y su incidencia en los espacios, para aprovechar su energía, la ubicación estratégica de vegetación nativa hasta la elección de los materiales aislantes de la envolvente arquitectónica.

Con respecto a la eficiencia energética se dispusieron paneles solares para el suministro de energía eléctrica, como así también para la alimentación de la climatización. Complementando con vidrios DVH.

Se buscó trabajar en este proyecto con materiales de la zona tratando de generar la menor cantidad de residuos posibles reutilizando además los sobrantes de la obra.

El resultado es un innovador proyecto con una calidad espacial optima con el mínimo empleo de recursos con impactos benéficos sobre el ambiente y la salud de los usuarios.

El diseño del paisaje se ha construido en un proceso de investigación y autoconstrucción, afrontando un triple desafío: generar un jardín que funcione como productor de alimentos vegetales, construirlo a partir de premisas sustentables y realizar un aporte a la ecología urbana a partir del uso de especies nativas, construyendo un micro parche urbano constituido por comunidades vegetales originarias.

Estudio: BAM! Arquitectura – www.banarquitectura.com
Ubicación: San Isidro
Diseño de Paisaje: Bulla
Superficie: 215m2
Fotografías: Jeremías Thomas

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